Cómo conservar correctamente tus perfumes

octubre 18, 2015
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¿Has notado que tu perfume se ha convertido en algo muy diferente al aroma que compraste? Si pagaste una buena suma de dinerobotella de perfume tirada por esa fragancia, lo más normal es que no quieras que acabe perdiendo su aroma original. Afortunadamente, con la adopción de estos consejos podrás seguir usando tus perfumes con la seguridad de que en el momento en que decidas usarlos, no se habrán conservado tan mal que la fragancia haya cambiado. Después de todo, la mayoría de nosotros alternamos nuestro aroma en función de las circunstancias y el estado de ánimo, lo que significa que hay muchas botellas de perfume, dando vueltas durante más tiempo.

Evita el aire a toda costa.

El vino y los perfumes tienen más en común aparte de ser dos buenos ingredientes para una noche de fiesta. Uno de los factores más corrosivos que afectan tanto a los perfumes como a los vinos es aire, ya que tiende a alterar los olores a largo plazo.  El problema es que es muy difícil eliminar completamente el aire de la parte superior de un vial o botella de perfume. Como el líquido de la botella se concentra en la parte de abajo, cuando usamos el perfume una parte del frasco se llena inevitablemente de aire. Esto hace que a medida que usamos nuestros perfumes la proporción de aire aumente, incrementando con ello el riesgo de alterar la fragancia. Otros factores que podrían alterar nuestros perfumes, son las partículas de polvo ambientales, así como la luz y el calor.

Entonces ¿Cómo puedo conservar mis perfumes?

La próxima vez que vayas de compras pon una pequeña nevera o minibar en la lista de la compra. La práctica más usada por los perfumistas para conservar sus perfumes es el uso de refrigeradores, lo cual es muy recomendable si quieres que tus perfumes huelan exactamente como estaba previsto. Esta es la única manera de asegurarse de que el olor continúa cumpliendo con la persona a la que se tenía intención de perfumar de la mejor manera posible.

Además del ligero enfriamiento, la mayoría de los fabricantes de fragancias recomiendan almacenar los perfumes con su embalaje original, mientras no estén en uso, o en frascos herméticos y aluminio opaco. Curiosamente, un dispensador de aerosol puede ser una solución versátil, pues tienen la ventaja fundamental de reducir al mínimo la exposición al oxígeno del perfume durante su almacenamiento. También crean una barrera efectiva entre la fragancia, contenida en el interior del dispensador de pulverización, y las partículas de polvo que pueden mezclarse con el aroma y degradarlo. El resto de botellas tienen un peor rendimiento (en términos de conservación) que los dispensadores de aerosol una vez que son abiertas.

Mantener el aroma en recipientes pequeños es otra estrategia clave. La cantidad de aire presente en las botellas pequeñas es inferior a la que existe en los frascos más grandes, sobre todo cuando la botella está casi vacía. Por otro lado, si utilizas una amplia variedad de perfumes, la compra de cada uno en su versión más pequeña es particularmente importante para que este se mantenga almacenado el menor tiempo posible.

Si aún así tus perfumes pasan mucho tiempo en el armario, no te dejes engañar por el color de los mismos. Un cambio de color en los perfumes no necesariamente significa que el olor también haya cambiado.

 

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